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RESUMEN
CASO WALLACE
Jacobo
Tagle Dobin, conoció a mi hijo Hugo Alberto Wallace Miranda, ya que el
padre de Jacobo le vendió a Hugo una parte de un terreno en Viaducto No.
176.
Después
de mucho tiempo Jacobo Tagle encontró a Hugo en un cine de Perisur, Jacobo
iba acompañado de una mujer que ahora sabemos es Brenda Quevedo Cruz.
Mi hijo fue acompañado por dos primos y un amigo. Se saludaron, Jacobo le
pidió a Hugo su número telefónico, diciendo que le presentaría a una mujer
guapa. Relato de los primos de Hugo, cuando este ya
se encontraba secuestrado.
El 02 de
Julio 2005.- Jacobo y Brenda Quevedo citan a Hugo en un restaurante ubicado
en San Jerónimo, diciéndole que le va a presentar a “Claudia”, ahora sabemos
que se llama Juana Hilda González Lomelí . Declaración
de Juana Hilda el 08 de Febrero de 2006.
El 04 de
Julio .- Juana Hilda González Lomelí y Hugo A. se quedan de ver en la
Avenida Insurgentes Sur esq. Carraci, afuera del restaurante “Konditori”, en
esta cita mi hijo va acompañado de su primo y su empleado quien iba
manejando su camioneta. Relato de los primos de
Hugo, cuando este ya se encontraba secuestrado.
Cuando
Hugo llegó a la cita la mujer abordó la camioneta de mi hijo, cuando Juana
Hilda González L. se percata que Hugo acudió acompañado, abortan el
secuestro que tenían planeado para este día. Es así como el chofer y su
primo conocen físicamente a Juana Hilda González, además se puede comprobar
con la llamada de un celular a nombre de Dafne Barba González (nombre de la
hija de Juana Hilda) al nextel de Hugo Wallace.
Juana Hilda declaro que tenían el plan de secuestrarlo ese día.
Lunes 11
de Julio.- Hugo comenta con un amigo y uno de sus primos, que va a ir al
cine de Plaza Universidad, con la mujer que le presentó Jacobo Tagle (Juana
Hilda), tanto el primo como su amigo, habían estado presentes en el cine de
Perisur, cuando Brenda y Jacobo mencionaron que le presentarían a una mujer
muy guapa.
Martes 12
de Julio.- Isabel Wallace, la que suscribe, traté de comunicarme como
diariamente lo hacia con mi hijo aproximadamente a las 8.00 am. a sus dos
telefónos móviles los cuales estaban apagados, es cuando intuyo que algo le
pasó a mi hijo, ya que esto es inusual en Hugo A. Comencé a comunicarme con
todos sus amigos, para preguntar si saben algo de él, así como con la ayuda
de toda la familia comienzo a buscarlo, hasta que el chofer recordó el lugar
donde habían ido por Juana Hilda alias “Claudia”. Al llegar al lugar, empecé
a recorrer las calles cercanas hasta que encuentro la camioneta de Hugo,
estacionada, en la esquina de cerrada de Empresa y Carraci. En ese momento
nos percatamos, que “casualmente” había policía Judicial, “cuidando” la
camioneta, enseguida llegan patrullas de la S.S.P., se juntan vecinos
alrededor de nosotros y cuando estallo en llanto, un vecino me dice que la
camioneta no estaba ahí, que la vio en Perugino a unos cuantos metros de
donde la encontramos. Al describirle a la mujer que salió con Hugo, me dijo
que en el Edificio de la vuelta había mujeres con las características que
buscábamos, (ya el empleado de mi hijo nos había dado la descripción) un
grupo de familiares nos dirigimos al Edificio de Perugino No. 6, tocamos
algunos timbres, de uno de los departamentos sale un menor, al preguntarle
por una mujer con las características de Juana Hilda, dice que vive en el 4
y que no puede bajar porque está cansada, ya que hubo un problema la noche
anterior, escuchó disparos y que bajaron por las escaleras a un herido entre
dos hombres arrastrando y su mamá había limpiado sangre en las escaleras. Al
escuchar esto me angustie mucho pensando que el herido pudiera ser mi hijo.
Acudimos
el día 13 de julio de 2005, a presentar la denuncia tanto en el D.F. como
en SIEDO, desde esta fecha señalé directamente a Jacobo Tagle Dobin, como
uno de los secuestradores de mi hijo, haciendo caso omiso la autoridad
correspondiente. Y el mismo señalamiento hice ante AFI, a fin de le dieran
seguimiento y no se evadiera a la justicia, en ese momento Jacobo Tagle
estaba plenamente localizable, tan es así que 8 meses después del secuestro
de mi hijo, Hugo Alberto, siguieron delinquiendo Jacobo y Brenda en Toluca
Edo. De México, tal como lo declaró una persona ante SIEDO. La negligencia
de las autoridades quedo patente cuando ningún elemento de estas
corporaciones resguardó el lugar de los hechos, esto es el edificio de
Perugino No. 6, con esto permitieron que los responsables huyeran el mismo
día que dimos con la casa de seguridad, donde secuestraron y asesinaron a mi
hijo, además el no preservar las evidencias tan valiosas que aún se
encontraban en el lugar, como son las pertenencias de los secuestradores e
incluso una licencia de conducir de mi hijo que en un cateo posterior se
encontró, así como rastros de violencia en agravio de mi hijo donde perdió
la vida, ya que ahora sabemos que en el baño de Perugino No. 6 Depto. 4,
cercenaron su cuerpo. Ese mismo día, la policía se llevó la camioneta de mi
hijo para “realizarle periciales”, casualmente no encontraron huellas
digitales, cabello o algún tipo de evidencia, ni siquiera de mi hijo.
Estábamos seguros de que en ese departamento había pasado algo grave, por lo
pedimos a la policía que nos entregara un reporte de las llamadas de
emergencia que se hubieran dado ese día. Hubo una llamada la noche que
desapareció Hugo Wallace reportando violencia en el depto. 4 de ese
edificio. La persona que había realizado la llamada era su vecina y amiga
Vanesa Figueroa.
Posteriormente recibí un sobre que contenía el comunicado de los
secuestradores pidiendo el rescate y una fotografía de mi hijo desnudo con
los ojos vendados. Mismas que entregué a la PGR, y lo inconcebible es que en
el siguiente comunicado de los secuestradores, me reclaman airadamente,
que haya entregado estos documentos a la autoridad correspondiente, lo
cual pone en evidencia que hay fuga de información de los expedientes y/o
conexión de quienes manejan esta información con los delincuentes, situación
que pone en riesgo la vida del secuestrado.
El segundo comunicado de los
secuestradores fue el último que recibí, ya que al pedirles una prueba de
vida, suspendieron la comunicación.
Durante este tiempo no pude
dormir, comer ni pensar. La desesperación me invadía día y noche, y fue esta
desesperación junto con el gran amor que tengo por mi hijo lo que me impulsó
a buscarlo sin descanso. Mi familia y yo estuvimos días y noches afuera del
edificio donde secuestraron a mi hijo. El depto. donde vivía esa mujer, el
número cuatro tenía todas las ventanas pintadas de negro. Entrevistamos a
los vecinos, comerciantes y vigilantes del lugar. Gracias a esto nos
enteramos de que la mujer era bailarina de un grupo de música llamado
zazaza, y pudimos averiguar el nombre de los dueños del inmueble donde
estuvo secuestrado Hugo. Fingiendo estar interesados en contratar al grupo
logramos que nos enviaran fotografías de todas su bailarinas. El chofer de
Hugo reconoció a una de ellas, era Juana Hilda González Lomelí. Poco
después, el dueño del edificio proporcionó una lista con los nombres y
teléfonos de las personas que habitaban dicho edificio. Juana Hilda González
vivía en el depto 4, y el teléfono que había escrito con su propia letra
diciendo que era suyo tenía llamadas con el celular de Hugo Wallace. Este
teléfono estaba a nombre de su hija Dafne Barba.
Lista entregada por dueño del edificio y estado de cuenta del celular de
Hugo Wallace.
Logramos localizar a su
familia que vivía en Guadalajara, y después de meses de investigarlos,
encontramos el domicilio donde vivía. Al llegar la policía a este domicilio,
se identificó con una credencial de elector falsa. Ese día fue arrestada y
al realizar el cateo de su propiedad, fueron encontradas armas de uso
exclusivo del ejercito y silenciadores. Su pareja, un policía judicial del
estado de Morelos de nombre Cesar Freyre logró escapar.
Ese mismo día comenzamos a
investigar nuevamente con sus vecinos quienes eran sus amigos y su modo de
vida. Después de averiguar el nombre de la amante de César Freyre y saber
que trabajaba en un restaurante llamado Angus, nos dedicamos a vigilar este
lugar. Pocos días después, mientras comíamos en dicho restaurante escuchamos
a su amante platicar que iba a renunciar para irse a El Salvador con Cesar.
Ese día decidimos seguirla tan pronto saliera. La vimos llegar a su
domicilio, pero era un edificio que tenía un vigilante en la entrada, por lo
que no podíamos entrar para ver que departamento era el suyo. Sin embargo,
unos cuantos minutos después, Cesar Freyre llegó caminado. Tan pronto como
nos vio empezó a correr. Mi hermano corrió tras de él, mientras que yo
gritaba pidiendo ayuda a una patrulla que estaba en la esquina. Cuando mi
hermano alcanzó finalmente a Freyre, este sacó una pistola y nos amenazó. Mi
hermano se tiró a sus piernas para tirarlo, y con la ayuda de la policía
logramos detenerlo.
Mientras tanto, Juana Hilda
González había realizado dos declaraciones llenas de inconsistencias. Al
enterarse que Cesar Freyre también había sido capturado declaró que ella,
junto con otras 4 personas habían secuestrado y asesinado a Hugo Wallace.
Con el conocimiento de que
Cesar Freyre era policía judicial, pedí que su caso fuera procesado en el
fuero federal. Sin embargo, me contestaron que mientras no se acusara a
Cesar Freyre de delincuencia organizada no podían hacer nada y para que
fuera acusado de delincuencia organizada se tenían que comprobar que
participó en por lo menos 2 secuestros. Decidí en este momento poner un
anuncio espectacular con su foto. Estaba segura de que mi hijo no era la
primera persona que secuestraban y que alguien los podía reconocer y
denunciarlos también.
Todo funcionó mejor de lo
que esperaba. Periódicos y canales de televisión comenzaron a difundir el
espectacular como si fuera un ejemplo de la desesperación de los mexicanos
ante la impunidad y la falta de resultados de la policía. Cientos de
llamadas comenzaron a llegarme, algunas para darme información y otras para
externarme su apoyo moral. Agradezco de todo corazón ambas. Con esta
información logramos que se comenzaran a litigar otros 4 casos de secuestro
contra ellos y un cargo de extorsión contra Cesar Freyre, su madre y su
hermana.
Los espectaculares también
nos proporcionaron información valiosa del resto de los integrantes de la
organización delictiva.
Deseo
dejar claro que desde el 12 de julio de 2005 a la fecha, he trabajado SOLA,
con recursos propios, esta tarea que se supone le corresponde al Estado,
debió ser realizada por AFI, con toda la infraestructura con la que fue
creada para combatir la delincuencia organizada, he sido yo la que ha
aportado toda la información, que obra en expedientes de las dos
Procuradurías, proporcionando nombres, líneas de investigación, así mismo he
realizado directamente la captura de 5 integrantes de la Organización
Delictiva, una de ellos Brenda Quevedo Cruz, fue capturada en Louisville
Kentucky con ayuda del FBI, los demás están siendo procesados
Con otra
investigación que lleve a cabo di con la ubicación del cuerpo de Rugiero
Martínez Báez, enterrado clandestinamente en un terreno propiedad de César
Freyre Morales, en el Estado de Morelos, este hombre era parte de esta
Organización Delictiva y fue asesinado a manos de sus propios compañeros,
entre los que se encuentran César Freyre, Jacobo Tagle entre otros..
Hago de
su conocimiento que Cesar Freyre Morales se encuentra actualmente interno en
el penal de máxima seguridad denominado Altiplano no. 1 “La Palma”.
Alberto y
Tony Castillo Cruz se encuentran internos en el Reclusorio Varonil Norte.
Juana
Hilda González Lomelí, se encuentra interna en el reclusorio de Santa Martha
Acatitla.
Brenda
Quevedo Cruz se encuentra en el Metropolitan Correctional Center en Chicago
Illinois, siendo sujeta a un proceso de extradición hacia México
Actualmente prófugo:
Jacobo
Tagle Dobin
Finalmente le recuerdo que mi prioridad máxima es encontrar a mi hijo, esta
información la posee César Freyre Morales, ya que él, Jacobo y Brenda,
sacaron el cuerpo de Hugo Alberto la mañana del 12 de Julio de 2005, del
departamento 4 de Perugino #6. Según declaraciones de Juan Hilda, mataron y
cercenaron a mi hijo la madrugada del 12 de Julio.
Hugo
Alberto Wallace, fue secuestrado el 11 de Julio de 2005, por la
Organización Delictiva conformada, por César Freyre Morales, Jacobo Tagle
Dobin, Juana Hilda González Lomeli, Alberto y Tony Castillo Cruz, Brenda
Quevedo Cruz.
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Juana
Hilda González Lomeli, El 10 de enero de 2006, fue localizada y
capturada por la familia del secuestrado, se encuentra interna en el
penal de Santa Martha Acatitla.
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César
Freyre Morales, jefe de la organización fue localizado y capturado por
la familia de Hugo el 26 de Enero de 2006, actualmente se encuentra preso
en el penal de máxima seguridad Altiplano No. 1 “La Palma”.
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Alberto y
Tony Castillo Cruz, el primero fue localizado y capturado por la familia
del secuestrado también fueron localizado y capturado el 7 de Marzo del
2006, Tony a finales de Marzo de 2006, se encuentran actualmente
internos en el Reclusorio Norte.
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La última
captura es la de BRENDA QUEVEDO CRUZ, quien fue localizada por la
familia del Secuestrado y detenida por F.B.I. en Louisville, Kentucky, el
Lunes 26 de Noviembre del año en curso, en coordinación con S.I.E.D.O
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JACOBO TAGLE DOBIN, sigue prófugo hasta la fecha, por lo que solicito
su colaboración para seguir difundiendo sus fotografías.
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HUGO ALBERTO WALLACE MIRANDA, AÚN NO HA SIDO LOCALIZADO.
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